EL CALLEJERO
La plaza Curie.
Nombrada en honor a Marie Curie en 1925, antes estaba dedicada al alquimista Arthur Milton, pero tras publicar bajo seudónimo una obra que dejaba al descubierto secretos alquímicos muy comprometidos, Milton fue expulsado de la Societas y la plaza tomó su nombre actual.
Marie Curie es suficientemente conocida en la superficie por sus descubrimientos. Pero para la Societas fue mucho más. Entró en contacto con Ismara a través de su marido, Pierre Curie, y pronto se convirtió en una de las más importantes alquimistas de su tiempo. A ella se le deben, entre otras muchas invenciones, los transformadores que permiten utilizar aparatos eléctricos de la superficie en las ciudades subterráneas, y fue la propulsora del Movimiento por la Unión Planetaria que tanta fuerza adquiriría entre los ismaritas a principios del siglo XX.
Por eso, aún en vida, se nombró en su honor a esta plaza, una de las cuatro grandes, en la que, desde 1945, se encuentra el Café de Curie (pero de ese tema hablaremos en otra ocasión).
Pulsad sobre su nombre si queréis conocer la historia de Marie Curie en la superficie.